domingo, 28 de octubre de 2012

Al mes, 80 solicitudes de exorcismo en el DF


En el Distrito Federal se registran por lo menos 80 solicitudes al mes de personas que padecen algún tipo de malestar causado sobre todo por inmiscuirse en la brujería, “terreno del maligno”, afirmó el padre Pedro Mendoza, coordinador general de exorcistas de la Arquidiócesis de México.
Por otra parte, Sante Babolin, exorcista italiano, señaló que a nivel mundial, sólo dos de cada 100 casos son “posesiones demoniacas” y requieren un exorcismo.
“Cuando se habla del demonio se necesita tener en cuenta la realidad de que el amigo del hombre es Jesucristo y el enemigo es Satanás. El hombre tiene que enfrentarse con sus enemigos. Si Dios nos salvó con su sangre y todos tenemos un destino de gloria, pero no podemos conseguir este destino sin vencer la batalla contra nuestros enemigos”, señaló Babolin.
El coordinador Pedro Mendoza dijo que aunque no se tienen estadísticas a nivel nacional, cada semana se reciben al menos veinte solicitudes para el tratamiento de enfermedades espirituales en el Distrito Federal.
Durante los once años que ha funcionado la oficina de exorcismos de la Arquidiócesis de México, no se ha detectado ningún caso de posesión demoniaca. “Se atribuye a que tenemos la protección de la virgen de Guadalupe. La santísima no permite que seamos poseídos porque está en el corazón de los mexicanos”, dijo Mendoza.
Sin embargo, aseguró que la fe guadalupana “no nos libera de lo que nosotros hacemos y por andarnos metiendo en brujería, prácticas esotéricas y adivinaciones, nos estamos metiendo en terreno del maligno; esto es lo que provoca que haya mucha gente dañada. Recibo más de 15 llamadas de personas pidiendo que se les atienda porque están sufriendo por falta de fe o porque argumentan que les hicieron un maleficio”.
En conferencia de prensa, informaron que los jóvenes son los más vulnerables a padecer algún tipo de malestar espiritual e incluso “posesiones diabólicas”. Babolin explicó que en Italia ha atendido a 12 personas que requieren un exorcismo y cuya terapia incluye también atención psiquiátrica y el tratamiento puede ir de meses a tres años.
“La respuesta contra el maligno que estamos adoptando es articulada, muy compleja, que incluye la tarea de un psicólogo, pedagogo y el psiquiatra, e incluso hay un especialista para los jóvenes, sobre todo los adolescentes. Tenemos un complejo de problemas que debemos enfrentar de manera colegiada”, afirmó el exorcista italiano.
El especialista aseguró que un exorcismo tampoco es un acto de magia y no sucede como en las películas, pues este tipo de ritual es una pelea entre el exorcista y el diablo, que es una entidad que no se ve, aunque “me habla a través de la persona”.
Babolin señaló que a diferencia de las palículas de terror donde la persona poseída se comporta de manera dramática que parece tener fuerzas sobrehumanas, en la realidad el signo de la posesión es que “la persona percibe no tener su cuerpo”.
Después de un diagnóstico integral y de los casos que ha atendido a lo largo de Italia, “sólo dos personas de cada 100 que declaran malestares piden ayuda, tienen la necesidad de un exorcismo, aunque los otros también sufren y necesitan ayuda y ésta se consigue con la cercanía a Jesús”.
El psiquiatra Carmelo Miola y la especialista en jóvenes Mónica Lazzareto forman parte del equipo médico, mientras que Babolin atiende a las personas en la parte espiritual, “va junta la medicina y la oración, pero si esto no resulta, ofrezco un camino de catequesis porque frecuentemente la persona no está bien evangelizada y el camino se termina con un rito de liberación, aproximadamente 80 por ciento de las personas que concluyen esta atención sale sanada. Para el resto que no responde a la liberación tengo que empezar con los exorcismos”, dijo Babolin.
Además, explicó que los jóvenes son los más vulnerables porque ellos tienden a desvincularse de la familia, tienen problemas por el trabajo o no encuentran sentido a su vida, “hoy en día el joven tiene mucha dificultad de proyectar su futuro”.
“Quienes tienen más problemas no son los adolescentes, sino los adultos de los 14 a los 35 años los jóvenes pasan por el proceso de independencia y es ahí donde las enfermedades espirituales y psiquiatritas pueden atacar a las personas. Por eso es importante el tratamiento físico, emocional y espiritual”, precisó el psiquiatra Carmelo Miola. 

México • Nayeli Roldán

Las Siete Potencias Africanas


Los Orishas que forman este famoso grupo son: Obatalà, Elegguà, Changò, Oggùn, Orùnla, Yemayà y Oshùn. Aunque tambien se adoran individualmente se piensa que unidos tienen un poder inmenso. Los siete orishas los emplean los santeros en casos muy dificiles, se cree que controlan como grupo, todos los aspectos de la vida humana. Por ejemplo, Obatalà trae paz y armonia entre la gente; Changò da poder sobre los enemigos y es el simbolo del placer sensual; Elegguà abre todas las puertas de la oportunidad y aparta todos los obstaculos; Oshùn es la patrona del amor, del oro y los matrimonios; Oggùn es el dios de la guerra y proporciona trabajo a los desempleados; Orùnla da gran poder y abre las puertas del pasado y el futuro y Yemayà es la diosa de la fertilidad y la maternidad. Es facil ver el por que los santeros piensan que la union de los siete trae tanto poder

Obatalà


Es el dios de la guerra y de los metales. Es el patron de todas las cosas metalicas y da empleo cuando es necesario. Prefiere los perros negros como comida y los santeros le hacen siempre la ofrenda de uno de estos animales cuando quieren obtener su ayuda en un caso particularmente dificil. La mayoria de los santeros coinciden en que Oggùn es hijo de Obatalà y Oduddùa, pero su origen verdadero esta envuelto en el misterio. Su esposa es Oyà quien lo dejo por Changò al poco tiempo de su matrimonio. Oggùn es intimo amigo de Elegguà, quien lo auxilia cuando esta en dificultades. En una leyenda, cuando nacio Oggùn, Obatalà lo abandono en la selva, pues el niño fue producto de una aventura de amor ilicita por parte del orisha. Elegguà estaba en las proximidades vagando por la espesura, cantando y recogiendo hierbas. Oyò al niño y fue a ver de donde provenia el grito. Hallo a Oggùn al pie de un arbol, lo adopto y lo crio en la selva. El joven dios crecio fuerte y saludable en la selva y muy pronto pudo empeñarse en combate con los otros dioses. Su valor era tan grande que su fama se propago muy rapidamente. En una de las leyendas, Oggun se caso con Yemayà, pero poco despues del matrimonio, el anhelo de batallar se apodero de el otra vez, y la dejaba sola por periodos prolongados para participar en guerras contra los otros orishas. Luchaba dia y noche sin interrupcion, excepto para trabajar en su fragua. Yemayà le suplico que cesara sus constantes combates y cuando el se nego a hacerlo, decidio detenerlo a su modo. Como diosa del mar, tiene dominio de las aguas del oceano. Por lo tanto produjo el diluvio universal, permitiendo que las olas del mar cubrieran la tierra. Esto puso definitivamente fin a las guerras de Oggùn`y el dios avergonzado por haber sido vencido por una mujer, volvio a la selva a ocultar su verguenza a los ojos humanos. desde esos tiempos permanece alli en la selva, sin salir de sus confines.Segun el mito yoruba ,Oggùn enseño a los hombres a casar. Sus altares se ponen por lo general debajo de uno de sus arboles favoritos. Los yorubas invocaban la ayuda de Oggùn antes de cada expedicion de caceria y cada vez que iban a la guerra, sacrificando en su honor un perro o un gallo, para asegurar su auxilio en la lucha. Estas practicas aun son observadas en africa.Oggùn es utilizado tambien en curaciones dificiles, especialmente en tumores y enfermedades de la piel.Cuenta una historia que durante un guemeliere, uno de los omo-orishas de Oggùn fue poseido por el dios. Asi poseido se acerco a una mujer que padecia una ulcera abierta en una pierna y habia asistido a la ceremonia con la esperanza de curarse. El omo-Oggùn se arrodillo en el piso y procedio a limpiar la herida con la boca. Otra mujer que estaba viendo cerca, no pudo soportar el espactaculo y vomito alli mismo. El dios interrumpio la curacion, encolerizado y volvio toda su ira contra la infortunada mujer que se habia atrevido a inerrumpirlo en forma tan despreciativa. La fustigo por haber mostrado repugnancia hacia su accion y le prometio que ella misma seria objeto de la repugnancia de otros. Poco despues la mujer curada por Oggùn sano de la ulcera, mientras que la otra enfermo de tuberculosis. Como esta enfermedad es temida particularmente en los tropicos, nadie se acerco a ella por temor al contagio. Asi se realizo la profecia de Oggùn..Oggùn es uno de los orishas mas populares y venerados y , como Changò , su ayuda se pide frecuentemente para vencer a un enemigo. Los santeros tambien preparan resguardos, usando al dios para proteger sus empleos o los de sus clientes. En la santeria esta sincretizado como San Pedro.

De acuerdo con la leyenda, cuando el dios creador( Olorùn-Olofi) se canso de reinar sobre la tierra, entrego su reino a Obatal, conocido tambien como Oxalà u Orixalà. Obatalà es un termino yoruba que significa rey de la pureza o de la blancura, y el blanco es el color atribuido al orisha. Obatalà que representa a los cielos, se caso con Oduddùa, quien es el simbolo de la tierra. En africa, ambos orishas se representan por dos cabezas unidas, pintadas de blanco. Algunos santeros dicen que Odduddùa es el aspecto femenino de Obatalà y no una entidad separada. En realidad , Obatalà se concibe en muchas partes de la leyenda como una mujer y en la mezcla sincretica, el orisha se representa por Nuestra Señora de la Merced.
Algunas versiones de la leyenda dicen que Obatalà fue creado del barro por Olofi. Los yorubas ven a Obatalà como el protector de ciudades y templos, y en algunas pinturas se le representa como un caballero con una lanza en las manos. Los sacerdotes de Obatalà siempre visten de blanco y llevan frecuentemente trazos de pintura blanca en toda la cara y el torso.
Se atribuyen a Oddudùa , tambien conocida como Yemmu, las mismas cualidades que a Afrodita, la diosa griega del amor. Sus aventuras amorosas son innumerables y algunas de ellas extremadamente espinosas. En una de las leyendas tiene una aventura muy apasionada con un joven cazador, pero es sorprendida por Obatalà, quien le arranca los ojos en un acceso de celos. Debido a esta circunstancia, se le conoce algunas veces como Yya Agbe , la madre ciega.
Los santeros creen que toda la estructura osea del cuerpo perteneca a Obatalà y tambien la cabeza y los sesos, lo mismo que todo lo que es blanco sobre la tierra . Los hijos legitimos de Obatalà son los albinos(talako), quienes pueden ver mejor por la noche.
En otra leyenda Olofi creo sin cabeza el cuerpo del hombre(ori), la cual fue añadida mas tarde por Obatalà. Los santeros piensan que el angel guardian de la cabeza es Eleda. Para tener feliz a Eleda es necesario que sea refrescado con agua de coco(tambien propiedad de Obatalà)que de tiempo en tiempo se vierte sobre la cabeza. Cuando se permite que Eleda se sienta muy ambriento o acalorado, bebe la sangre de la cabeza que esta protegiendo. La persona puede tener una hemorragia cerebral o recibir un fuerte golpe en la cabeza, de modo que el angel pueda disfrutar de la sangre


Oggùn




la carretera de la santa muerte



Reynosa, Tamaulipas.- Aquí, donde suelen matar a alguien a diario, casi no hay muertos. Una de las regiones más violentas del país tiene consagrada la palabra muerte para cuestiones espirituales. Se habla de acribillados, encajuelados, encobijados, rafagueados, entambados y sobre todo de ejecutados, pero no de muertos. El verbo matar casi nunca se conjuga: más bien se usan y se practican sus sinónimos.
La muerte es santa. Esta palabra está reservada para un culto que crece conforme se vuelven cruentos los resultados de la guerra emprendida por el gobierno federal contra Los Zetas, una de las bandas del crimen organizado que opera en esta franja que acompaña al caudal del Río Bravo.
Reynosa, Díaz Ordaz, Camargo, Ciudad Miguel Alemán, Guardados de Abajo, Nuevo Laredo… todos los caminos pasan por la mirada de la santísima en esta frontera de México con Estados Unidos. MILENIO recorrió la carretera que los une: La Ribereña, donde la imagen de la muerte tiene altares, tatuajes, capillas, tiendas, talleres artesanales y camposantos en su honor, los cuales proliferan conforme aumenta la intensidad de la llamada “guerra contra el narco” emprendida por el actual gobierno federal.
A la orilla de los casi 200 kilómetros de trayecto arden veladoras que rinden culto a la Santa Muerte.
Entrada a Reynosa
Dentro de este altar hay un reclinatorio y siete figuras de la Santa Muerte no mayores de 80 centímetros, colocadas en un pequeño pedestal detrás de un enrejado negro. A los lados flanquean hileras atiborradas de veladoras, algunas de las cuales están a punto de extinguirse y otras que seguramente acaban de ser encendidas. La construcción instalada en el centro de la carretera luce reluciente pintada de un color amarillo chillante, imposible de no percibir cuando se conduce por este paisaje adusto, característico del noreste del país.
Mobile Vacis, un aparato de peculiar aspecto que parece una grúa atravesando con su gancho la carretera, se alcanza a ver desde aquí. Este armatoste es en realidad un moderno equipo que hace seis meses fue enviado de la Ciudad de México para facilitar la detección de droga, armas y personas ocultas en vehículos recién llegados a esta ciudad. Pero en todo este tiempo Mobile Vacis no ha detectado nada ilícito. Absolutamente nada.
La ofrenda a la Santa Muerte y el Mobile Vacis son dos extravagancias que conviven con toda normalidad en la entrada de Reynosa.
Centro de Reynosa
Un disc jockey que suele vestirse con ropa color morada pone a decenas de jóvenes a bailar hip hop y regaetón las noches de los fines de semana en el Diez-Cuarenta, un antro del centro de Reynosa. Al recién llegado a la ciudad se le recomienda que no vaya a esta bullanguera área donde la oscuridad ayuda a que las riñas sean tan habituales como los tatuajes de la Santa Muerte en los torsos, en la cadera o en los brazos de los devotos de la imagen…
Hace unos días murió un soldado durante un enfrentamiento con el narco y la rutinaria fiesta fue suspendida este viernes en el Diez -Cuarenta.
En esta ciudad de más de un millón de habitantes y de calles estropeadas por baches desatendidos por el gobierno municipal del PRI, no hubo una sola persona que marchara contra la inseguridad, como en otras ciudades del resto del país. Por el contrario, aquí las últimas manifestaciones que ha habido han sido contra la presencia de las fuerzas federales. Durante los últimos meses en tres ocasiones, meseros, taxistas, obreros y ciudadanos en general fueron convocados a manifestarse por una organización local de derechos humanos.
Reynosa es México, pero en algunas coyunturas como ésta, es muy otra. La decena de entrevistas a medios electrónicos que concedió el presidente Felipe Calderón por su segundo Informe, pasaron a segundo plano ante las mantas colocadas por narcotraficantes contra su gobierno en los puentes de las avenidas principales de esta ciudad. Y aquí no sólo hubo mantas, también hubo grafiti y centenares de pegotes adheridos con engrudo a las paredes.
Si esto último también hubiera trascendido más allá de Reynosa, ya hubiéramos agregado al nuevo vocabulario nacional, además de la palabra de moda narcomanta, otros términos aún más novedosos como narcografiti y narcopegotes.
Kilómetro 7
Dejando atrás la ciudad de Reynosa el aire se llena de repente con el olor denso de arracheras al cabrón y chiles serranos tostándose en las brasas.
La Bola es como le llaman a este altar blanco con trazos color rosa, donde hay varias velas negras encendidas y figuras minúsculas de la Santa Muerte.
— Cada quien su creencia. Yo la veo como si fuera una piedra. Desde que la pusieron (a la Santa Muerte) empezaron a venir aquí también los demonios, ahí se juntan —cuenta Pedro, un afilador de machetes que vive a un lado del altar construido a la altura del kilómetro 7 de La Ribereña.
— ¿Demonios?, ¿cómo es que empezaron a venir esos demonios? —se le pregunta.
— Sí, sí. Ahí andan. Antes venían por las noches y aventaban piedras… piedritas… al techo de la casa. Pero ya no.
—¿Qué pasó?, ¿por qué ya no vienen?
—Porque aquí ya nos pusimos a estudiar.
—¿Qué estudiaron?
—Ahora estudiamos con los Testigos de Jehová.
Una mañana, Pedro y su familia despertaron oyendo cómo descargaban herramientas y material de concreto de un camión estacionado a unos cuantos metros de su casa, construida precariamente a un lado de la carretera, cerca de un balneario público conocido como La Playita.
Un par de albañiles se pusieron a edificar el altar pero no dijeron que era para la santísima. Pedro dice que ni se lo imaginaba. Acabando la construcción comenzó el miedo entre la familia de Pedro durante varias noches de zozobra, que acabaron, dice, gracias a que empezó a estudiar con los Testigos de Jehová.
Los demonios se siguen reuniendo ahí, pero ya no se meten con nosotros porque Dios nos está cuidando.
Kilómetro 14
Santiago Velázquez era velador en un parque de los alrededores hasta que hace cuatro años se le apareció a la medianoche la Santa Muerte y le pidió que le hiciera un altar. Unos cuantos días después Santiago empezó a construírselo en el kilómetro 14 de La Ribereña, justo a un lado de un altar a la virgen del Murillo y de un oso polar que con sus cinco metros de altura anuncia la entrada a un parque de diversiones.
Hoy el altar se convirtió en un pequeño santuario, donde hay decenas de nichos con la imagen de la figura, y a donde vienen todo el día creyentes como Angélica López, quien después de dejar una veladora, se detiene a platicar.
—Le pedí algo a la Santa Muerte y me lo concedió. Ahora vengo cada viernes a dejarle encendida una veladora —cuenta.
—¿Es usted católica?
—Sí, pero yo realmente no practico el catolicismo. Viene de los padres pero no lo practico.
—¿Y por qué empezó a creer en la Santa Muerte?
—Yo le había pedido el mismo favor a San Judas Tadeo y a la virgen de Guadalupe, pero no me ayudaron. Una amiga me dijo que se lo pidiera a la Santa Muerte, y sí me ayudó.
—¿Qué fue lo que le pidió?
—No quisiera decirle. Así mejor, gracias.
La vela que dejó Angélica en la capilla es de color negro. Según los creyentes de la Santa Muerte cada color de las velas tiene un significado distinto. La blanca es para la salud, la amarilla para el dinero... y así. En el caso de la negra, ésta es la que ayuda para “las cosas difíciles”. La negra es la vela más solicitada.
Uno de los nichos construidos en la zona es de un curandero húngaro que vive en Matamoros y otro “es de una señora de Ciudad Miguel Alemán que construyó el altar más grande y que siempre le deja Buchanans y buenas cosas a la santa”.
La presencia de reporteros no sobresalta demasiado a las personas que están en el pequeño santuario. “Los que vienen con mal contra ella, mal se llevan”, explica confiada una de las mujeres que cuida de vez en cuando los altares que hay aquí. Lo dice sin que sus palabras suenen a amenaza. Luego platica que hace tiempo vino una mujer borracha durante la madrugada y comenzó a gritarle insultos a la Santa Muerte. “Y lo que le pasó fue que a la siguiente semana apareció muerta”.
Kilómetro 44
Cuando la carretera de La Ribereña cruza Valadeces, un pueblo que pertenece al municipio de Díaz Ordaz, es imposible no voltear a ver las figuras tamaño natural de la Santa Muerte que crea Margarita Elizondo Gutiérrez, una artesana de 49 años.
Hace 3 años esta mujer divorciada aprendió a hacer sola las figuras de cemento y varilla de dos metros de altura y 800 kilogramos de peso, las cuales vende en 2 mil 500 pesos. “Pero ahorita está muy floja la venta”, se queja. “Lo que sí se está vendiendo mucho son los Pancho Villa”. El revolucionario comparte espacio con la santísima en el taller de Margarita.
“Se venden según los milagros que hace cada uno. Y ahorita dicen que Pancho Villa es el más milagroso”, continúa explicando. La artesana tarda tres días en hacer las santísimas. Un día en preparar la mezcla y poner el molde, otro en enjarrar y el tercero en pintar y acomodar la pesada figura, con la ayuda de alguien más o de algún aparato.
“Me gusta que me digan la artesana de Valadeces”.
Kilómetro 84
En el kilómetro 84 está la entrada a Guardados de Abajo, el pueblo donde vivía uno de los capos del cártel del Golfo, Gilberto García Mena, El June, antes de ser detenido y trasladado a La Palma en 2002. En su casa la policía encontró los primeros altares a la Santa Muerte que se hicieron famosos en esta región. En ese entonces el pueblo fue sitiado por militares que ahora no se ven por ningún lado durante el recorrido por La Ribereña.
Kilómetro 97
Un pequeño altar de la Santa Muerte convive con las máquinas que recarpetean la estropeada carretera de Los Guerras, en Ciudad Miguel Alemán.
En su novela La Santa Muerte, el escritor Homero Aridjis dice que alrededor del culto a la figura se dan dos fenómenos: “El de la gente que pide favores o milagros para tener trabajo, salud o comida, y el de los hombres con poder económico, político o criminal, quienes curiosamente le solicitan venganzas o muertes”.
Entrada a Nuevo Laredo
Nuevo Laredo recibe a los viajeros que llegan por carretera con una hilera de 22 oratorios de la Santa Muerte, y con cuadrillas de albañiles trabajando en nuevas capillas de dos pisos de altura. Uno tras otro los pequeños templos ofrecen una imagen imponente, saturada de catrinas vestidas de negro, rojo, azul y doradas, hechas con cemento, yeso, papel maché y cerámica. A este sitio algunos le llaman camposanto.
Frente al camposanto hay una cuadrilla de albañiles construyendo dos nuevos altares, uno de ellos de dos pisos, con cantera importada. La confección que va adquiriendo esta entrada a Nuevo Laredo, hace recordar las tumbas del panteón de Jardines del Humaya, en Culiacán, Sinaloa, donde sicarios y narcos se hacen enterrar con fastuosidad, como si fueran faraones modernos.
“No porque nosotros seamos devotos de la santa Muerte dejamos de creer en Dios. Yo también tengo altares para San Judas Tadeo y para la Virgencita. Aquí se les festeja también a ellos”, explica una de las administradoras del lugar.
“Ella es un ángel, yo siempre lo he dicho. Dios nos guía y ella nos cuida”

la santa muerte tendra su catedral



Con un costo de 38 millones de pesos, el primer templo mundial dedicado a la Santa Muerte se construirá en la Ciudad de México, y se espera que esté concluido a finales del próximo año.
David Romo, de la Iglesia Tradicional México-USA, que venera la imagen de la Santa Muerte, anunció que la catedral de la Niña Blanca se construirá en un predio de mil 200 metros cuadrados, y se prevé que las obras comiencen en septiembre próximo.
Detalló que esta construcción tendrá dos niveles, con capacidad para 500 personas sentadas; lugar para criptas; bautisterio al aire libre; además de que contará con oficinas y sala audiovisual.
En el altar, agregó, se colocarán tres imágenes: un Cristo bañado en oro, la imagen tradicional de la Santa Muerte y un ángel.
También, sostuvo, se instalará una sala de grabación para producir música y un pequeño estudio de televisión para producir programas y videos dirigidos a los fieles, que se transmitirán en internet por el canal de televisión de la iglesia, que se prevé empiece operaciones en 2010.
David Romo dijo que esta propiedad y los futuros templos que se proyecta construir en otras ciudades, como Nuevo Laredo, Tamaulipas, serán administrados por un patronato y consejo que integrarán los mismos fieles.
Expuso que esa edificación “marcara un parteaguas entre el pasado discriminatorio hacia nuestra fe por parte de algunos sectores intolerantes y reaccionarios, y se terminará la época de disgregación de los devotos de la Santa Muerte.

Realizan primer censo de fantasmas en Colombia


Medellín.- Una funeraria de Medellín realiza el primer censo de fantasmas en la segundad ciudad colombiana, y según dijo su gerente, 215 de estos seres sobrenaturales “ya están censados y clasificados”.
“Es innegable que muchos edificios y casas de habitación de la ciudad tienen fantasmas. Por años, hemos escuchado historias sobre su presencia y creemos que es el momento de acercarnos a ellos para contabilizarlos, clasificarlos y, a través del censo, establecer lazos con ellos”, aseguró William Betancur.
Betancur, gerente de la funeraria que lleva su apellido, dijo que se decidió a materializar su idea del “censo fantasmal” después de sentir la presencia del espíritu de su mascota, un perro que según él, pese a haber muerto hace cuatro meses, sigue recorriendo a diario todos los rincones de su negocio.
“Iniciamos el censo hace pocas semanas y ya nos han reportado la existencia de 215 fantasmas. Un equipo de cuatro trabajadores de la funeraria se encarga de ir a los edificios para constatar su existencia. Nuestras cámaras de video y fotografía ya han detectado a 23”, aseguró.
Según Betancur, cualquier persona puede registrar un fantasma. “Basta que nos avisen por teléfono o por correo electrónico (censofantasmas@hotmail.com) y dependiendo de la manera física como éste se manifiesta —con ruidos, destellos o imágenes—, así mismo será su clasificación”, añadió.
Su iniciativa ha tenido tal aceptación que, según su creador, diariamente recibe llamadas de personas e instituciones “tanto colombianas como del exterior”.
“Nuestra idea es tomarnos un año para realizar el censo, recopilar información y poder clasificar a los fantasmas. Después, tenemos pensado hacer un libro.

Chupacabras sí existe, pero no es monstruo



El chupacabras sí existe pero no es un monstruo, sino un diminuto atacante que convierte a un animal salvaje y sano en un espécimen feo y trastornado, aseguró el biólogo de la Universidad de Michigan, Bary O'Connor.
En un artículo difundido por la revista Skeptic, el especialista expone que el causante real de las muertes de ganado es una criatura pequeña de ocho patas que al picar a especies como los coyotes les provocan una sarna que los transforma.
Recordó que la existencia del chupacabras se mencionó por primera vez en Puerto Rico después de encontrarse ovejas muertas, con heridas punzantes y cuerpos totalmente drenados de sangre. Después informes similares empezaron a llegar de sitios como México o Estados Unidos.
"Los testimonios eran de personas que decían haber visto animales de aspecto maligno, descritos tanto como parecidos a perros como a roedores, o reptiles, con largos hocicos, enormes colmillos, una piel correosa o con escamas verdosas y un olor muy desagradable", dijo.
Para los lugareños la conclusión fue que los responsables de las muertes de animales eran criaturas feas y raras, pero los científicos que estudiaron algunos cadáveres de chupacabras concluyeron que los temidos monstruos eran coyotes con casos extremos de sarna o escabio.
"Se trata de una condición de la piel causada por ácaros que causan el escabio. Son diminutos atacantes que afectan a los coyotes salvajes con tanta gravedad, convirtiéndolos en atrocidades", precisó.